Para la Iglesia Católica Romana Antigua (ICRA), la Sucesión Apostólica constituye el canal histórico y místico que transmite la autoridad doctrinal y la validez sacramental desde los Apóstoles en perfecta comunión con la Tradición eclesial. Este linaje sacramental entronca de forma documentada con la Sede de Utrecht y las raíces de la cristiandad a través del Cardenal Scipione Rebiba, cuyos registros de consagración obran en los Archivos del Vaticano. La línea contemporánea de la jurisdicción se inserta en este flujo mediante la consagración episcopal de Monseñor Mario Santos, celebrada en la histórica Iglesia de St. Ethelburga en Londres el 6 de abril de 2024, recibiendo la herencia y transmisión legítima de la Old Roman Catholic Church del Reino Unido y el patrimonio histórico de Monseñor Arnold Harris Mathew. Los expedientes y actas originales de esta sucesión, así como las genealogías episcopales completas, se conservan con el debido celo en los archivos de la Cancillería de la Iglesia para su debida acreditación y la tranquilidad espiritual de las almas.