La historia y el presente de nuestra jurisdicción eclesial están íntimamente unidos al camino interior y a la fidelidad canónica de nuestro Arzobispo Primado, Monseñor Mario Santos, un pastor que aprendió a escuchar a Dios en el silencio, en el combate espiritual y en el recogimiento eremítico. Su itinerario vocacional, marcado por la ascesis, el rigor y la confianza absoluta en la Providencia, maduró durante sus años en el Reino Unido, donde comprendió que la verdadera restauración de la fe nace de la humildad, del desapego radical del mundo y de la obediencia inquebrantable a la Tradición de los santos padres. Originario de Madrid, fue bautizado en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora en Colmenar Viejo, recibió su Primera Comunión en la Ermita de la Peña Sacra en Manzanares el Real y fue confirmado en la Parroquia del Santísimo Cristo de la Victoria en la capital. A los nueve años sintió la llamada divina al altar, un anhelo temprano que, con el paso del tiempo, lo condujo a abrazar los votos solemnes de la vida consagrada. Como franciscano profeso bajo la Estricta Observancia, fue ordenado sacerdote en 2020 y, en 2024, recibió la consagración episcopal en la histórica iglesia de St. Ethelburga’s en Londres.

A través de este camino de gracia, Monseñor Mario Santos comprendió que el Espíritu Santo lo convocaba a rescatar la Regla de San Francisco de 1223 en toda su pureza original, despojada de las concesiones y modernizaciones que han relajado a las órdenes contemporáneas. Su guía como Ministro Custodio de los Franciscanos de la Esperanza no se fundamenta en el autoritarismo institucional, sino en una paternidad espiritual nacida de la escucha, del ejemplo en la austeridad, de la oración constante y del servicio discreto. Lejos de edificar un proyecto humano, su ministerio ha sido la respuesta fiel a un don recibido para custodiar la fe y restaurar la vida espiritual desde la minoridad franciscana. Paralelamente a su vida consagrada, Monseñor Mario Santos es un teólogo e historiador de sólida formación, habiendo realizado sus estudios teológicos en la Pontificia Facultad de Teología de Salamanca y su formación histórica en la Universidad de Burgos. Esta conjunción entre fe e historia le otorga una visión perspicaz para salvaguardar el carisma de la Iglesia con discernimiento, serenidad y profundo respeto por los signos de la tradición viva. Su labor intelectual incluye diversos libros y artículos que iluminan la relación entre la fe y la experiencia humana.

Su testimonio académico y espiritual guía a los fieles hacia una esperanza encarnada, recordándoles que la fecundidad mística nace del silencio donde Dios habla y del combate que no se apoya en las fuerzas humanas. Respondiendo con valentía a los signos de los tiempos y a la urgente necesidad pastoral de salvaguardar la Tradición, Monseñor Mario Santos ejerce formalmente el altísimo ministerio de Arzobispo Primado de la Iglesia Católica Romana Antigua para todas las comunidades de habla hispana. Este servicio eclesial unifica la legítima guía jerárquica y la administración de los Santos Sacramentos con la sencillez del corazón franciscano, consolidando nuestra jurisdicción espiritual bajo su legítimo gobierno primacial.